Tertulias y café, nuestro homenaje al día del libro

Desde 1926 y a propuesta de un librero catalán, se celebra el Día del Libro. Esta fiesta eminentemente cultural que nos demuestra que España es mucho más que toreros y vestidos de lunares, se internacionalizó en 1995 a través de la UNESCO y, en la actualidad, ese Sant Jordi del libro y la flor que nos regalaron desde Cataluña se festeja en casi cualquier lugar del planeta, como podéis comprobar en este mapa interactivo con los actos que se celebran en el mundo.

Dunkin’ Coffee se suma a esta fantástica fiesta y rendimos nuestro sincero homenaje al Día del Libro dedicando un espacio a esas maravillosas tertulias literarias que, desde tiempo inmemorial, han reunido a lo más granado de la literatura alrededor de un buen café.

Ya sabemos que aún hoy quedan algunos locales emblemáticos que siguen reviviendo la memoria de notables tertulianos. Son cafés legendarios en el madrileño Paseo de Recoletos o en la salmantina Plaza Mayor, por donde pasaron y continúan apareciendo grandes nombres de la literatura: Pérez Galdós, Unamuno, Torrente Ballester, Martín Gaite, Ramón y Cajal, Lorca, Buñuel... Incluso Valle-Inclán llegó a ensalzar aquel Café de Levante en el que “entre palmas y alegría, cantaba La Zarzamora…”

Veladores, mesas de mármol, espejos, terciopelo rojo, oropeles y madera… el típico café de tertulias queda impecablemente detallado a través de las páginas de La Colmena, de Camilo José Cela. El premio Nobel nos acerca al Café de Doña Rosa, que sirve como punto de reunión para los personajes de aquella miserable España de posguerra. Igual se podía vender una estilográfica de estraperlo que escribir unos versos para los siguientes Juegos Florales. Al final todo giraba en torno a ese café, si había dinero para ello, y las más de las veces para agua de cebada o limón y hasta agua a secas, por muy raro que suene.

En este primer Día del Libro sin Gabo, no podemos olvidar la famosa Tertulia de Barranquilla, de la que era asiduo Gabriel García Márquez, junto a otros literatos de esta ciudad colombiana. En los años 40 se reunían en el Café Colombia y a mediados de los 50 pasaron al bar La Cueva, mucho más bohemio.

Sea como fuere, hoy puede ser un gran día para disfrutar de unas páginas de lectura ante uno de nuestros cafés Dunkin’. Es nuestra mejor manera de celebrarlo. Y además, para conmemorar este día de Sant Jordi, hemos preparado tres dunkins especiales en edición limitada que podréis encontrar en las tiendas de Cataluña.

Fotos en CC: Del Castillo Literario y Periodismo al pil pil

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada. Por favor introduce tu nombre, email y un comentario.

*


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>